Influencie el mundo con su liderazgo y agregue valor a las personas

Influencie el mundo con su liderazgo y agregue valor a las personas
Influencie el mundo con su liderazgo y agregue valor a las personas

sábado, 27 de junho de 2015

¿Dónde está Dios?



La mayoría de las personas (incluyendo los cristianos), pasan parte de sus vidas luchando con sus propios conceptos sobre la fe. Muchos, desde su infancia fueron enseñados a que Dios está muy lejos – en un lugar difícil de ser hallado, e imposible de ser tocado.


Otros creen que Dios está en todas partes, que todo es Dios y que no hay necesidad de preocuparse por saber donde Él se encuentra, ya que Él mismo se encargará de encontrarnos algún día (siendo que Dios ya hizo su parte, envió a Jesucristo – el Verbo encarnado – para morir por nosotros). De cierta forma, Dios nunca ha dejado el hombre solo, siempre estuvo presente, mismo cuándo los hombres despreciaron su favor, su amor y su plan perfecto para ellos.


Si tienes duda de cuánto es cierto esa afirmación, tome en cuenta lo que dice las Escrituras; “…El Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”. Isaías 7:14 Alrededor de 700 años más tarde: “He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros”. Mateo 1:23 Tristemente, centenas de personas desisten de la búsqueda de Dios antes mismo de empezarla.


Quizás a causa de los malos ejemplos entre los propios cristianos, o confundidos por la violencia o por los residuos del caos social en que vivimos, se ven motivados (no hay necesidad de hacerlo) a se encerraren en una capsula de incredulidad, que les ahogan día y noche, en sus pensamientos y sospechas de que no hay un Dios. “Muchas veces la incredulidad es el grito de desespero de aquellos que buscaron en lugares equivocados a Dios, y por tal razón nunca lo encontraron.”


Podríamos hablar de otro grupo, los que aseguran conocer a Dios – pero siempre cuando las cosas marchen bien, los podemos ver en las iglesias, algunas veces nos damos cuenta por las frases postadas en sus páginas de redes sociales, o por alguna “señal” de su fe en las paredes de sus casas. Pero cuando vienen los tiempos difíciles, de los cuales no quisiéramos que existieran, pero allí están, para poner en prueba nuestra fe – ellos abandonan a Dios y empiezan a crear desiertos de soledad en un vasto océano de amargura, pues lejos de Dios nada podemos hacer.


Una cosa es cierta, el hombre tiene y siente la necesidad de conocer más allá de su razón, la curiosidad por el místico, espiritual, sobrenatural, ha llevado los seres humanos a formaren diversas creencias (algunas de ellas muy sinceras, sin embargo extremadamente equivocadas) sobre donde está Dios. ¿Y cómo saber el verdadero camino? ¿Realmente todos los caminos conducen o ser humano a Dios? Si así fuera, ¿por que vemos cada vez menos personas con el carácter de Dios en nuestra sociedad? Si hiciéramos un estudio meticuloso de las Escrituras, descubriríamos que no hay otra forma de descubrir donde Dios se encuentra sino descubriendo donde ÉL mismo dice que está. ¿Cómo es eso? Veamos: 1° – Para saber donde está Dios, es necesario descubrirnos de acuerdo a los registros de sus Palabras – en este caso; la Biblia – que nos muestra la dirección de su morada. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14.6 Jesús es el Camino, el único camino que nos lleva a Dios, de nada sirve buscar atajos, caminos alternos, lo mucho que podrán hacer es ponernos en problemas y generar más confusión en nuestros pensamientos. 2° – Una vez sabiendo donde se encuentra “el mapa” de su localización – debemos creer que sus Palabras son verdaderas, y que el camino hacia Él debe ser guiado bajo la Luz de Su Palabra. “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119.105


Si ya intentasteis caminar por un lugar obscuro, sin tener una linterna en las manos, debió haber sentido pánico, ya que el desconocido trae miedo, y no saber en dónde estamos pisando nos genera inseguridad y temor. Así es intentar buscar a Dios sin usar su Palabra – es como buscar en la obscuridad sin tener una Luz que nos guie a través de las tinieblas. Caminar así nos lleva a tropezarnos fácilmente con lo que encontremos al frente.


En la vida espiritual ocurre algo semejante; sin la Biblia estamos sin Luz, sin dirección, y por ello podemos llegar a un lugar diferente al propuesto, pues sin la guianza de la Palabra todo es una mera especulación. No podemos confundir emociones con lo que realmente signifique conocer a Dios o encontrarlo. Podemos sentirnos cómodos y hasta felices en muchos lugares donde pensemos estar Dios, más, si eso no resulta en cambios verdaderos en nuestras vidas, de seguro ese lugar no tiene nada que ver con Dios.


El lugar donde Dios se encuentra, es un lugar de cambios, más que eso, un lugar de transformación, de gozo y de Paz. No acepte nada menos que eso, todo lugar que se nombre a sí mismo como Casa de Dios, debe producir cuando menos una mudanza en su interior. 3° – De



spués de aceptar sus Palabras es hora de entrarnos en el trayecto que nos llevará hacia su presencia, sabiendo que nos es un camino fácil, como muchos lo imaginamos. “Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar. “Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y HALLARAN DESCANSO PARA SUS ALMAS. “Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera.” Mateo 11.28-30 Siendo así, ¿por qué nos parece tan difícil encontrarlo, aun creyendo en su Palabra? Porque no estamos dispuestos a renunciar a nosotros mismos para poder vivir de acuerdo a Su perfecta voluntad.


Estamos arraigados en una fe simple e inocente, creemos que no hay nada que podemos hacer para conocerlo más, aún creemos que apenas un grupo selecto de personas (como si Dios hiciera acepción de algunos de ellos) están aptos o elegidos para participar de los secretos de una relación con Dios. Hay que recordar que Jesús es nuestro mayor ejemplo, en como sí es posible agradar a Dios, y usted puede pensar; es que Jesús era el Hijo de Dios, por eso logró hacer todo bien mientras caminaba por esas tierras.


En partes soy obligado a concordar contigo, pero por otro lado, la Biblia (no podrás formar un concepto correcto sobre Dios, si no pones las Escrituras como su regla de fe y práctica) nos invita a buscarnos un crecimiento espiritual hasta alcanzarnos la estatura de Cristo. … hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error;… Efesios 4.12-13 Usted e yo podemos madurar como personas espirituales, así como lo hacemos en la vida secular, hoy somos diferentes de ayer, porque las experiencias vividas y aprendidas nos llevan a cometer menos errores.


El Texto que mencioné arriba nos habla de no actuarnos como niños en relación a nuestra fe, no podemos ser sacudidos por olas y llevados de aquí para allá… al estilo “todo es bueno”, porque eso puede confundir su vida espiritual, y al final no sabrás ni siquiera en lo que realmente creé. Cuando no estamos afianzados en la Palabra de Dios, andamos de un lado a otro buscando a Dios, engañándonos y siendo engañados por otros, debido a que salimos en búsqueda de lo sobrenatural en lugares equivocados. Crea, El Señor está más cerca de ti de lo que puedes imaginar. ¿Cómo puedo saber?


1° – El prometió habitar en nosotros.


El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él. Le dijo Judas (no el Iscariote):–Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo:–El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él. El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.


Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14.21-26 Nadie puede encontrar a Dios si no encuentra primero a Jesús – que también es Dios, y se hizo hombre justamente para pudiésemos conocer al Padre. ¡Él es el principio y el fin! Cuándo lo aceptamos como el Salvador de nuestras vidas, estamos invitando a que llegue también para morar en nosotros el Ser más maravilloso – El Espíritu Santo, Él que nos conduce por todos los caminos, que nos guía a la Verdad y a la Vida. ¿Algún día pudisteis pensar que ahora (después de aceptar a Cristo) la esencia de Dios puede venir y habitar en su interior?


La mayoría de nosotros nunca lo habíamos escuchado, nadie se nos había explicado, y por eso nuestras vida espiritual se resumí en cumplir ciertos requisitos, depositar en los gazofilacios de nuestros templos cierta cantidad de dinero, y regresar a nuestros hogares con la sensación de deber cumplido, pero eso no llenaba nuestra sed de Dios, seguíamos vacíos o peores.


Qué pena que pocos se atreven a ir más allá, a descubrir realmente el propósito por lo cual fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. ¿Cómo descubriremos su imagen si nunca lo hemos visto? ¿Cómo nos asemejaremos a Él, un ser divino y Santo, si ni siquiera sabemos dónde vive? Es hora de cambiar esa situación, Jesús está más vivo que nunca, Él resucitó para habitar por todos los siglos en nuestros corazones, es el más interesado en alimentar nuestras almas con alimento sólido de su Presencia (Vida), su intención es hacer de nosotros – más que vencedores.


2° – Él desea entrar en nuestros corazones – pero no lo podrá hacerlo hasta que lo invitemos. “Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo.” Apocalipsis 3.20 Tome la mejor decisión- Acepte a Cristo como su Salvador, y comience a vivir la vida abundante que Él tiene para ti.


3° – Una vez adentro, hay que permitir que ÉL haga toda la limpieza necesaria. Hay que estar dispuestos a echar fuera todo lo que ya no nos sirva y que insistimos en guardar – rencores, odio, envidias, pleitos, celos, amarguras, traumas del pasado, pecados, discordia, vicios… es aquí que muchos tropiezan, pues no les parece de su agrado que el Señor empiece a mover la arena de nuestras casas.


Aún cuando toda la arena nos ha provocado males, queremos seguir guardando nuestros costales de desesperación y ansiedad, que aceptar el fardo agradable y ligero de Cristo (Leer Mateo 11.28-30). Veamos lo que promete Jesús al entrar en nuestras vidas: En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Juan 7.37-38.


Eso habla de una vida de abundante gozo. Pero, para eso, es necesario pasar por algunos sencillos pasos: Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos? Y Pedro les dijo: Arrepentíos y sed bautizados cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.


Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llame. Hechos 2.37-39 Notemos que las personas que oían el discurso de Pedro también tenían muchas dudas, llegaron a preguntar que deberían hacer para recibir las maravillas de Dios que hablaba el apóstol Pedro.


Es normal que surjan dudas en el camino, lo malo es, que muchos se estanquen allí, en sus dudas, y nunca busquen sanarlas o solucionarlas. Para experimentar los tiempos de refrigerio necesario es que nos arrepintamos de todo nuestro corazón – de nuestras maldades, lo que hemos ofendido a Dios al no obedécelo. Luego después de hacer eso debemos experimentar una conversión genuina, un verdadero cambio en nuestras actitudes y pensamientos.


Tenga la certeza que Dios está presente en cada etapa de esos cambios, no tengas miedo, Él mostrará cada paso que debas de dar, seguramente te tomara de las manos para guiarte en sus momentos de duda y miedo. Pero quiero que lo sepas, Él necesita hacer muchos cambios en su interior, así como lo hizo en millares de personas como nosotros, que hoy vivimos para declarar su amor y perdón; Cuando un hombre fuerte, bien armado, custodia su palacio, sus bienes están seguros. Pero cuando uno más fuerte que él lo ataca y lo vence, le quita todas sus armas en las cuales había confiado y distribuye su botín. El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.


Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso; y al no hallarlo, dice: “Volveré a mi casa de donde salí. Y cuando llega, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero. Lucas 11.21-26 Una vez hecha la limpieza, Jesús debe ser el invitado de honor en su nueva casa, habitar en ella todos los días, para que siga limpia y adornada con la gracia de su Presencia.


¿Dónde está Dios? Para finalizar contestaría la pregunta de dos formas;


1 – Para los que ya aceptaron a Jesús como Señor y Salvador de sus vidas, Dios está dentro de ellos, porque ¡Jesús es Dios! Juntamente con El Espíritu Santo de la Verdad, hacen morada en su interior, fluyendo Aguas Vivas desde el interior de cada creyente, aguas que sanan, que resucitan los sueños, que hacen que la sonrisa abunde en sus rostros.


2 – Para los que aún no lo recibieron, Dios está dentro de conceptos religiosos, místicos… aún se encuentra lejos (aún que siempre estará tocando en la puerta de sus corazones), para ellos, Dios seguirá siendo un dato histórico, los más letrados osarán decir que Dios es un mito creado para los débiles, con el propósito de saciar el deseo de creer en algo que les traigan esperanza. Qué triste es ver que muchos así piensen… pasan parte de sus vidas tratando de probar algo que nunca podrán, pues es más difícil argumentar el porqué de no creer en Dios, que probar el poder de su existencia.


Para ti, ¿donde Dios está? …enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Mateo 28.20


Dios le bendiga.


Rodrigo Faria

domingo, 3 de novembro de 2013

¿Como hacer para que nuestros hijos tengan un excelente futuro?

2ª Parte

Para que nuestros hijos puedan crecer exitosamente y alcanzar todo lo que Dios tiene preparado para ellos, es necesario que nosotros como padres adoptemos actitudes que puedan marcar en ellos la diferencia, y en todos los días de sus vidas puedan usar las enseñanzas y ejemplos dados por nosotros, y hacer que los días difíciles sean superados en sus caminos.

Para eso, es necesario mucha dedicación y disciplina para poder ejercer nuestro papel. Como ejemplo de dedicación en la educación de los hijos, quiero destacar el pueblo judío, que durante miles de años han transmitido a sus pequeños todas las riquezas de su cultura y religión. La educación de un hijo nacido en una familia judía, la educación religiosa empezaba dentro de casa, cuando comenzaban hablar ya eran instruidos en los preceptos de su ley, y eran llevados a memorizar textos y nombres que tanto contribuirán para su crecimiento.

Sabedores de su deber, cada padre de familia empeñaba su mejor esfuerzo para que al llegar a la edad de seis años, su hijo pudiera recitar varias porciones de la ley, y fuera capaz de explicar cada paso de la historia de su pueblo:

“Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas. Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste, y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste, y luego que comas y te sacies, cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás. No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos; porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra. No tentaréis a Jehová vuestro Dios,como lo tentasteis en Masah. Guardad cuidadosamente los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado. Y haz lo recto y bueno ante los ojos de Jehová, para que te vaya bien, y entres y poseas la buena tierra que Jehová juró a tus padres; para que él arroje a tus enemigos de delante de ti, como Jehová ha dicho. Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó? entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto con mano poderosa. Jehová hizo señales y milagros grandes y terribles en Egipto, sobre Faraón y sobre toda su casa, delante de nuestros ojos; y nos sacó de allá, para traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres. Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy. Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado”.


Deuteronomio 6.5-25

Cuando Dios repite diversas leyes a su pueblo en el libro de Deuteronomio, les recuerda que la obligación de los padres era instruir cada hijo con las verdades de su fe. Y es aquí donde quiero mencionar 4 pasos que debemos seguir para que nuestros hijos puedan adquirir la instrucción necesaria para ser un vencedor:

1° - Mostrar a ellos que Dios es el cimiento de nuestra casa:

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.


Mateo 7.24-29

Cuando nuestros hijos aprenden a hacer de Dios los cimientos de su casa espiritual e física, los vientos soplarán sobre ellos pero no podrán hacerles daño.

2° Demonstrar a ellos que los consideramos un regalo de Dios:

“He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
Cosa de estima el fruto del vientre.
Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud”.

Salmos 127.3-4

Desde pequeños debemos demostrarles que son de gran estima, de gran valor a nuestras vidas, nuestros hijos debe sentirse amados y protegidos, y que son una herencia dada por Dios a nosotros.


3° Hablar del significado de nuestra fe y participar del crecimiento espiritual de ellos.

“Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.
Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito. 
Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, 
vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. 
Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón”. 

Éxodo 7.24-29

Es nuestra obligación enseñar a nuestros hijos el porqué de nuestra fe, debemos mostrarles a través de la Biblia, el significado de todo lo que hacemos y creemos, desde una perspectiva clara y objetiva, no se trata solamente de infundir una religión, sino de hacerles ver las bellezas de una vida dedicada y consagrada al Señor.

4° Mostrar y ofrecer a ellos una segunda oportunidad cuando necesiten:


“Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 
Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 
Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 
Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 
Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 
Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 
porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse”. 

Lucas 15.18-24

La Biblia nos muestra, a través de la historia del hijo prodigo, la importancia de haber cumplido el deber como padres, pues el hijo que se había alejado, recordó los momentos de placer y compañerismo que había vivido dentro de la casa de su padre, y resolvió regresar a casa, después de haber pasado por momentos de extrema dificultad.

Mismo estando fuera, su padre no había perdido sus medidas, tenía preparada una ropa especial para cuando volviese, tenía un anillo y un calzado a su medida, y lo más importante estaba preparado para ofrecer una segunda oportunidad.

Hasta la próxima!

Bendiciones,  


Pr Rodrigo Faria 


autor.rodrigo.faria@gmail.com 













segunda-feira, 28 de outubro de 2013

¿Como hacer para que nuestros hijos tengan un excelente futuro?



Iniciaremos una serie de estudios sobre como ayudar a que nuestros hijos prosperen en sus caminos, dividiremos en varias partes, para que puedan acompañar a cada semana, los consejos extraídos a la luz de la Palabra de Dios.

1ª Parte

Hicieron una investigación en EUA, para saber cual de dos grupos de jóvenes habían tenido más éxito en la vida:
Los que habían estudiado en escuelas públicas o los que habían estudiado en instituciones privadas;
¿Que conclusión crees que llegaron?

Si su respuesta fue que los más exitosos fueron de escuelas privadas, te equivocaste.
Si por orgullo dijiste que los más exitosos fueron de escuelas publicas, también te equivocaste.
La respuesta es, que según la investigación, los jóvenes más exitosos, fueron aquellos que tuvieron el incentivo y el acompañamiento de sus padres, durante su desarrollo, independientemente en que escuela habían estudiado.

Algo que quizás no queremos ver, pero es una dura verdad, es que la cercanía y ayuda de los padres son elementos llaves en la formación de hijos. Equivocadamente pensamos en proveer todo lo necesario, y nos olvidamos de lo más importante - nuestra atención.

Es difícil conciliar tantas actividades con la atención que nuestros hijos merecen, sin embargo una vez que logramos administrar nuestro tiempo, y priorizar la educación de nuestro hijos, pasamos a invertir en ellos un elemento de mucho más valía que el dinero, o cualquier otro patrimonio que les podemos dejar; el amor!

Nuestros hijos, pueden pasar por diversas adversidades en la vida, pero si en sus corazones almacenan el deposito de nuestro amor, recordarán nuestras palabras de incentivo, de instrucción y serán capaces de salir de cualquier situación.

Para ayudar en esta ardua tarea, debemos buscar el consejo de la Palabra de Dios, es necesario aprender con el mejor padre que pueda existir - Dios. Y quiero decir a usted que Dios tiene la confianza en nosotros, de que podemos ser buenos padres, leamos lo que la Biblia dice:

"Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan"?
Mateo 7.11 

Aunque que Dios sabe que no somos perfectos, Él nos muestra que podemos dar buenas cosas a nuestros hijos, o "dádivas" como dice las Escrituras, y nada tiene que ver con regalos comprados, es mucho más que eso. 

Quiero alentarlo con la gran noticia, que ni todo está perdido, si sientes que no ha sido un buen padre, aún puedes empezar a dar a sus hijos las buenas cosas que la Biblia dice ser posible que lo demos. ¿Y cuales serian estas dádivas?

En primer lugar, debemos conocer el significado de dádiva, que puede ser: 

"regalo o cosa que se da sin interés de retorno".

En pocas palabras, es todo lo que damos a nuestros hijos acompañados de amor. 

Cuando digo que debemos aprender con Dios en como nos tornarnos buenos padres, lo digo en serio, porque Él nos demostró lo que es amar "sin interés de retorno", acompañen conmigo este pasaje: 


"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".
Juan 3.16 


Dios regaló su Único Hijo en favor de la humanidad. Tal vez nunca hayas pensado en eso, pero Dios entregó lo mejor que tenía para la humanidad, y hoy todos aquellos que son sus hijos (leer Juan 1.12) pueden prosperar en sus vidas espirituales gracias a ese gran regalo entregado por Dios. 

Simplemente Dios apostó todo, mismo sabiendo que muchas personas ni siquiera si importarían en agradecerle por este regalo. Pero aún así nos dio la mejor dádiva, sin interés de retorno, lo hizo porque por amarnos.  

Si quieres ayudar a que sus hijos tengan un excelente futuro, tendrás que aprender a entregar una buena parte de su tiempo en su educación. No basta con preguntar por las noches como les fue en la escuela, gritar por la casa, preguntándoles si hicieron su tarea, va mas allá de eso, la Biblia dice que los debemos educar de acuerdo con las enseñanzas de la Biblia, veamos; 

"Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor".
Efesios 6:4: 

Así que el primer gran paso, es amar a nuestros hijos, demostrándoles con palabras y con actitudes que ellos son importantes para nosotros, y que estamos dispuestos a ayudarlos así como Dios nos ayuda a ser mejores padres. 

Les dejo una porción Bíblica como ejemplo de hasta que punto podemos demostrar que amamos nuestros hijos: 

 "Parábola del hijo pródigo

También dijo: Un hombre tenía dos hijos;

y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.

No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.

Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.

Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.

Y volviendo en sí, dijo: !!Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!

Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.

Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.

Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.

Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.

Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;

porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse".
Lucas 15. 11-24.

Hasta la próxima!

Bendiciones, 



Pr Rodrigo Faria 

autor.rodrigo.faria@gmail.com 











domingo, 3 de março de 2013

Consejos para nuestros jovenes.



Bill Gates volvió recientemente a su antiguo instituto a dar un discurso a los alumnos, y entre todas las cosas que les dijo recalcó 11 reglas de vida para que tuvieran en cuenta los chicos:


Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.


Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla Tres- No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido de la escuela, y no serás el vicepresidente de una empresa, con coche gratis, hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho. 

Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.

Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como lo son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, lavar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo “super” que eres y lo pesados que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes, contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario y closet.

Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Regla Diez- La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Regla Once- Sé amable con los "NERDS" (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

Hasta la próxima, 

Equipo Liderazgo Eficiente. 

domingo, 27 de janeiro de 2013

Pequeños cambios producen enormes resultados



Todos los días encontramos varios tipos de personas de las cuales tenemos que convivir, platicar, trabajar, ayudar, enseñar, aprender de ellos, etc.
Si hay algo que realmente me deja sorprendido es ver que cada persona creada por Dios tiene una forma de ser y de reaccionar ante los problemas de la vida. Algunas, tienen una capacidad intelectual y conocimientos increíbles, pero fallan en la hora de aplicar conceptos básicos de liderazgo y principios de buen relacionamiento ante los problemas comunes que surgen día a día, y porque no decir, que hasta nosotros mismos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido sorprendidos actuando de una forma equivocada para con las personas, y lo único que heredamos con tales actitudes son enemistades, rencores y problemas.

Nunca es tarde para empezar a cambiar nuestras actitudes, recordemos una frase de John C. Maxwell, “No tengas miedo de avanzar lentamente en su capacidad de liderar, pero si tengas miedo de no avanzar” (El líder de 360°).

Cuando no hacemos ningún esfuerzo para mejorar y cambiar nuestras actitudes, estamos demostrando que poco nos interesa las personas que nos siguen, que dependen de nuestro liderazgo, pues ellos son los que más sufren cuando no somos buenos lideres, estoy hablando de las personas de nuestra familia, trabajo, iglesia y amistades, cuando no estamos ejerciendo un liderazgo con las actitudes correctas, acabamos por crear un ambiente dónde nuestro poder de influencia se vuelve cada vez menor en las personas, resultando un liderazgo débil y deficiente.

No espere ni un segundo más, lo que usted e yo sabemos que debemos mejorar, cambiar o aplicar en nuestras vidas, empecemos ya.  Cuando nos escudamos en nuestras debilidades somos menos eficientes y obtenemos pocos resultados como líderes. Las personas casi todas las veces conocen las deficiencias de su líder, que no las diga es otro punto, pero de una cosa estén seguros, conocen donde tenemos que mejorar, entonces surge la pregunta, ¿por qué no ser un mejor líder?
Muchas veces lo que nos falta es bien menos de lo que imaginamos, se requiere menos dinero de lo que pensamos, y es más fácil de ponerlo en práctica de lo que hacemos.

A veces para poner en marcha los cambios que cambiarán el poder de nuestro liderazgo, podemos empezar por pequeñas acciones que hasta un niño lo lograría hacer, la cosa es, que muchas veces es más fácil crear excusas en vez de luchar por ser una mejor persona. Veamos pequeños gestos y actitudes que pueden hacer que la convivencia con las demás personas, sean ellas de carácter difícil o no, sin duda nos ayudarán a ejercer un liderazgo eficaz;

1 – Quizás empezaremos con la parte que menos nos gusta, pidiendo perdón a quien hemos ofendido. Casi todos nosotros, y no conozco a un ser humano que pude vivir sin hacerlo, ofendemos a alguien, de alguna manera sean con palabras o actitudes acabamos por adoptar una actitud negativa que produce sentimientos contrarios en las personas que nos siguen o dependen de alguna forma de nuestro liderazgo. Cuando eso ocurre lo mejor es pedir perdón, ofrecer disculpas. Aún que no sea fácil, este pequeño paso ayudará a derrumbar muchas murallas que pueden estorbar su influencia en los demás.

2 – La segunda actitud que un líder debe poner en práctica es perdonar.
Casi todos nosotros en general sentimos que la ofensa que recibimos es siempre más grave de las que causamos en los demás, cuando ofendemos queremos ser perdonados fácilmente, sentimos que ni era tan grave lo que hicimos, lo que decimos, pero la historia cambia, cuando somos nosotros los que recibimos la ofensa, exageramos en el tamaño de la ofensa de la otra persona. En un lindo sermón Jesús enseño sus discípulos el valor del perdón, y el peligro de no perdonar, porque cuando leemos la oración modelo del Padre Nuestro, le decimos a Dios, Mateo 6:12 Y perdónanos nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a nuestros ofensores.
Estamos pidiendo a Dios que así como perdonamos seamos perdonados, ahora piense si no perdonamos ¿cómo nos perdonará Dios?

3 -  Agradeciendo a quienes de alguna forma nos ayudan.
La ingratitud puede ser un obstáculo en la vida de aquellos que se postulan como líderes, pues no hay nada más terrible que convivir con una persona ingrata, que no sabe decir gracias, por las cosas que se le ayudan, este pequeño gesto puede servir de ungüento para los corazones de quienes siguen nuestro liderazgo. Agradezca, sea grato por todo los favores que las personas hagan por usted, no ahorre gratitud, cuando posible, recompense, demuestre con acciones que realmente estima la forma en que ayudan, no quede solo en palabras.

4 - Otra forma de mejorarnos como líderes, es aprendiendo con los demás, aceptando sus ideas cuando sean mejores que las de nosotros, y aceptando sus críticas constructivas. Ser líder, no significa ser dueño de la verdad, señor de la perfección ni mucho menos ser capaz de obtener las mejores ideas siempre, estamos rodeados de personas capaces y tan inteligentes como nos sentimos, personas que nos pueden ayudar a llegar más lejos en nuestro liderazgo y hasta mismo enseñarnos cosas que no sepamos. Para eso se requiere tener humildad, sin ella el líder no será capaz de aceptar ningún consejo, mucho menos críticas.

5 – Mantener una actitud positiva.  Debemos sonreír para algunas situaciones de la vida, ni siempre se puede hacer uso del liderazgo sin cometer errores, o porque no decir algunas estupideces, lo que no significa que no podemos evitarlas, pero la mejor actitud cuando algo sale mal o de otra forma que nos esperábamos, es aceptar nuestra falla y trabajar de forma continua en el desarrollo de nuestras habilidades.
Poner la culpa en los demás, o vivir de forma amargada, solo empeorarán las cosas, las personas no soportan líderes negativos y arrogantes, peor cuando saben que no tienen la razón.
Mantenga una actitud positiva, no confíe en sus sentimientos, abra mano de algunas posturas que puedan bloquear su desarrollo con las personas que usted lidera. Reciba las críticas de forma positiva, vea quien es la persona que lanza la crítica, si es una persona que merece su respeto, trabaje en el área que fue criticada, si la crítica salió de la boca de una o más personas que usted sabe que no merezca ser escuchada, ignore y siga en frente.

Hasta la próxima,

Liderazgo Eficiente. 

quarta-feira, 9 de janeiro de 2013

Como tratar con personas dificiles.




La clave para lograr relaciones exitosas se reduce concretamente al factor responsabilidad. Yo soy responsable de la manera que trato a los demás. No puedo responsabilizarme por la forma en que me tratan; pero si soy responsable de mis reacciones hacia las personas de carácter difícil. No puedo escoger la forma en que usted me va a tratar, pero sí puedo elegir como reaccionaré.

¿Cómo?

Tratando de entender sus problemas, y el por qué de su comportamiento. El efecto de las relaciones difíciles, ya sea para unirnos o para separarnos, está determinado no por el tratamiento que recibimos, sino por la forma en que respondemos a tal efecto.

Cierta persona dijo al tratar una persona de carácter difícil: es que Jesús también se enojaba, volteaba mesas y expulsaba personas del templo. Hasta cierto punto, es correcta la afirmación, pero la única diferencia es que no somos Jesús, no tenemos el mismo criterio ni el mismo nivel de espiritualidad que él, cuantas veces nos equivocamos al tratar de ser agresivos, cuantas personas perdemos porque no tuvimos la sensibilidad ´para tratarlas como deberíamos hacerlo. Nos olvidamos muy pronto del consejo de Jesucristo de amad los unos a los otros. 

Lo peor es que aún descansamos en la excusa yo soy así, nací así, no puedo cambiar. Lo único que estamos haciendo es poniendo la culpa a Dios de nuestras acciones, de un carácter que puede ser trabajado y mejorado.
Todos podemos mejorar en cualquier aspecto de nuestras vidas, podemos aprender a comportarnos de forma diferente, ser más agradables, menos enojones, podemos amar más a las personas, perdonar más, sonreír más, etc. El secreto está en empezar un cambio.
Lo mismo pasa con las demás personas, debemos dar a ellas oportunidades para que cambien, pero no solamente eso, sino demostrar a ellas que su comportamiento afecta sus relaciones, y que necesitan nuevas actitudes para poder mantener una buena relación con el medio social en que viven. Siempre hay que mostrarles que sus malas acciones siempre afectarán primero a ellas antes que a los demás.
Cierta persona quiso vengarse de un compañero de la escuela, que siempre que pasaba por él, le daba un golpe en el pecho, enojado de la situación, comentó con otro compañero, tengo la solución para este problema, voy a poner una bomba en el pecho, para que cuando me golpee le explote la mano. Es obvio que no estaba midiendo las consecuencias de sus actos, al pensar en hacer daño a otra persona que le molestada, las consecuencias serian aún peor para el mismo.

Cuantas veces queremos arreglar una mala actitud hacia nosotros, respondiendo a la altura de la ofensa o del enojo, y lo único que acabamos haciendo es complicando más la situación. Recuerde:
Yo soy responsable de la manera que trato a los demás. No puedo responsabilizarme por la forma en que me tratan; pero si soy responsable de mis reacciones hacia las personas de carácter difícil.

Durante la vida encontramos con varios tipos de personas, debemos tratar de entender las personalidades de cada una, para poder ofrecer una respuesta o solución a las situaciones que se presenten con cada una. Veamos algunos ejemplos, sacados del libro Liderazgo Eficiente de John C Maxwell. 

1 – Tanque Sherman
Siempre piensan tener la razón. (Piensan). Quieren intimidar por la fuerza de sus convicciones y métodos. Atropellas a todos que interponen en su camino.
Estrategia para tratar con ellos: no hay manera fácil, tendrás que mirarlas a los ojos y ser directos. No espere que demuestre debilidad, porque si sienten tan fuertes que piensan no sentir dolor.

2 – Cadetes espaciales
Viven en su proprio mundo. No reaccionan a las técnicas normales de motivación. Parecen pertenecer a otro planeta. Personas de esta categoría usted las consideran como raras.
Estrategia: no pregunte su opinión sobre el tema en cuestión, porque siempre tendrán una respuesta inusual.
No es muy bueno para trabajar en equipo, porque casi siempre el tiene dificultad para ir a una misma dirección que los demás.
Busque su exclusividad y trate de ponerlos en un cargo apropiado.

3 – Volcán.
Explosiva e impredecible. Son muy difíciles de acercarse. Hemos de caminar con pies de plomo en su presencia, tenemos que probar las aguas para ver qué clase de día esté pasando.
Es difícil relajarse en su compañía porque nunca sabemos cuándo va explotar.
Para tratar con ellos, debemos mantener la calma. No reaccionar a la misma intensidad. Para tratar  una cuestión difícil con este tipo de persona, deberás alejarlos del grupo por un instante y mantener la calma. Aun  que estalle, deje que se desahogue, permítalos hablar sin interrupciones.  Pídales que detallen la situación. Deles una respuesta clara y suave de la situación, y hazlos ver los daños que hacen a los demás por su actitud.

4 – Personas que hacen pucheros.
Estas personas sientes mucha lástima de sí mismas, y trata que los demás le hagan siempre el gusto. Su actitud es una forma de manipular, si las cosas no se hacen como quieren, son capaces de crear un ambiente denso, tan opresivo como una nube de lluvia. A veces usan el truco del silencio para conseguir lo que quieren. Caprichosos.
Para tratar con ellos, usted debe decirles que la melancolía es una opción. Las personas se ponen melancólicas para poder manipular a los demás y retomar el control.

Como líderes tenemos la responsabilidad de crear un ambiente de optimismo entre los muchos voluntarios que trabajan con nosotros, alentándolos, motivándolos y manteniendo una actitud positiva. Si nuestra elección es dirigir a los demás, entonces también debe optar por tener un temperamento equilibrado.

Hasta la próxima,
Liderazgo Eficiente.
Fuentes: Liderazgo Eficaz. John C. Maxwell.

segunda-feira, 3 de dezembro de 2012

La familia es el patrimonio de un líder.




La familia es el patrimonio de un líder.  

Muchos líderes han logrado grandes conquistas, que les permitieron  llegar a la cima. Cuando lograron llegar a lo más alto, si dieron cuenta que habían dejado atrás uno de los bienes de mayor valor que un hombre puede tener, la familia.
Cuando dejamos de lado los deberes para con la familia, los resultados son trágicos. Se intentamos llegar solos a objetivos egoístas, podemos estar caminando rumbo a una de las decepciones que mas poden afectar a un líder, el acto de perder su familia.
Muchos ministros, lideres, y profesionales de todos los sectores, han olvidado que no ha logro mayor que el de poder desfrutar de una familia unida, es de conocimiento en el campo social, que las relaciones familiares mantiene un papel fundamental en el desarrollo del ser humano, y que es en el seno familiar que aprendemos los principios básicos y duraderos que moldan nuestro carácter y nos prepara para vivir una vida guiada por principios éticos y espirituales, tan olvidados en los días hodiernos.
Cuando nos lanzamos a la búsqueda desenfrenada del éxito sin tomar las precauciones para con nuestra familia, entramos en terrenos de incertidumbre y soledad, aunque que al principio no nos damos cuenta.  
Cuantas veces equivocadamente dejamos la familia en último lugar, con la excusa de que es necesario seguir adelante, que no hay tiempo para diversión, para vacaciones, que todo lo que hacemos es por ellos, por los hijos etc.
Ni siempre lo que hacemos con la intención correcta puede estar correcto, o sea, podemos estar bien intencionados, con el propósito de conseguir lo mejor para los nuestros, y aun así estarnos tomando las actitudes equivocadas. La familia muchas veces no es consultada, cuantos por pensar estar haciendo un bien, están descuidando la atención hacia los hijos, esposo (a), que debería ser la prioridad dentro de nuestros hogares.
Nos equivocamos pensando que las cifras pueden sustituir el afecto, que los grandes regalos pueden compensar nuestra ausencia, que una mansión puede ofrecer la tranquilidad, o que autos lujosos sustituirán el calor de un abrazo, la ternura de un aliento cuando las cosas no salen bien, ¡NO! No lo pueden hacer, no hay nada que pueda completar lo que Dios estableció que fuera hecho por nosotros, la convivencia familiar. La familia es una bendición de Dios para los hombres, es la institución más antigua y segura.   
Ah se todos amaramos nuestras familias, cuántos hijos podrían estar libres de los caminos de las drogas, cuantos divorcios podrían ser evitados, cuántos niños podrían estar desfrutando de un pasatiempo con su padre, madre, sin tener que buscar opciones por la ausencia constante de los padres, cuantos hogares independiente de su tamaño, color y forma, podrían recibir el calor de una familia unida, cuantas personas ancianas viviendo en soledad podrían recibir la llamada de los hijos, nietos, rompiendo el silencio de vidas vacías y sin sentido, cuantas enfermedades podrían ser evitadas, cuántas vidas que hoy sufren por un desequilibrio emocional, podrían ser alentadas por palabras de cariño.
Perdemos más, cuando perdemos la familia. Ganamos más cuando estamos con ellos.
Dentro de los objetivos de nuestros días, prioricemos la familia, Dios es el único que puede ganarles el lugar, pero no el trabajo, ministerio, planes, ambiciones, nada debe de ocupar un lugar que está reservado desde la eternidad a ellos.
No dejemos para cuando sea tarde demás, hoy es el día para que desfrutes de los suyos, no es necesario grandes sumas de dinero, planes vacacionales extraordinarios, solamente el hecho de estar juntos, pasando momentos de comunión, platicas agradables en el desayuno, jugando al fútbol  viendo una película, orando a Dios, escuchando una agradable canción que promueva la unión familiar, entre tantas otras opciones.
Dios cuenta contigo,


¡Cuide su familia ¡



Dios les bendiga


Equipo Liderazgo Eficaz.